Tu primera consulta de videncia, antes, durante y después

La primera consulta se recuerda mal. Los nervios hacen que se olvide la mitad y que se dé por buena cualquier frase. Con un poco de preparación, lo que queda es una conversación de la que se puede sacar algo.
Antes
Pensad qué queréis saber. Parece obvio y casi nadie lo hace. Una frase escrita en el móvil basta: «estoy dudando si volver a estudiar», «no sé qué hacer con la relación con mi hermana».
Elegid preguntas abiertas. Una pregunta de sí o no deja la consulta en un cara o cruz. Una abierta da para hablar y para que salgan cosas que no esperabais.
Escoged también el momento. La noche de una discusión, o el día después de una mala noticia, no es buen día para una primera consulta: se llega con la pregunta ya contestada por el enfado o por el miedo, y se oye solo lo que confirma eso. Mejor una semana después, con la cabeza algo más fría.
Decidid el tiempo. Media hora es mucho para una primera vez. Si es por teléfono, mirad el reloj al empezar.
Y dejad en casa lo que no hace falta: datos bancarios, direcciones, nombres completos de terceros. Para una consulta basta vuestro nombre de pila.
Durante
Los primeros minutos sirven para saber si estáis a gusto. Si la persona os escucha, repregunta y no os interrumpe a cada frase, buena señal. Si desde el minuto uno solo habla ella y suelta afirmaciones rotundas sobre vuestra vida, también es una señal, de las otras.
Fijaos en las frases que valdrían para cualquiera. «Has pasado una etapa difícil» o «hay alguien que no te valora como mereces» encajan con casi todo el mundo. No dicen nada malo. Tampoco dicen nada.
Si algo os incomoda, decidlo. Podéis cambiar de tema o terminar.
Después
Al salir, o al colgar, apuntad lo que recordéis. Cinco líneas. Al día siguiente se habrá ido la mitad y lo que quede estará retocado por lo que os habría gustado oír.
No toméis decisiones importantes en caliente. Una consulta puede remover cosas, y está bien, pero dejad pasar unos días antes de mover ficha. Si la decisión toca a la salud, al dinero o a un asunto legal, consultadla con quien sepa de eso.
Pasadas unas semanas, releed las notas. Así se ve qué os aportó aquella conversación. La pregunta útil es si os ayudó a ver algo con más claridad; si «acertó» o no importa bastante menos.
Si queréis repetir
Esperad. Repetir a los dos días con la misma pregunta no da una respuesta mejor, solo otra. Quien insiste en que volváis pronto, o en que hay algo pendiente que solo se resuelve con más sesiones, está pensando en su agenda y no en vosotros.
La lengua en que se haga también cuenta, y aquí en Valencia hay donde elegir; de eso va consultar en valenciano o en castellano.